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Movilizaciones y firmas en Bernat Etxepare de la Txantrea

2017-06-02

A través de esta pequeña nota, desde Sortzen Elkartea, queremos mostrar todo nuestro apoyo a la reivindicacion de la Comunidad Escolar de Bernart Etxepare de la Txantrea. Una familia que llego a vivir a finales del curso pasado intentaron matricular a su txiki en esta escuela, pero el Departamento les nego la plaza con la excusa de la falta de espacio. Este curso han tenido que pasarlo en una escuela de un pueblo cercano a la Txantrea.

Al intentar hacer el cambio de escuela en el periodo de prematriculacion de este año, la respuesta del Departamento ha sido la misma. Es por ello que el Consejo Escolar del centro ha decido hacer publico el apoyo a esta familia. De la misma manera, la Asociacion de padres y madres realizo una concentracion esta misma semana en la puerta del centro, y llevan varios dias recogiendo firmas. Hoy han presentado en el Depatamento de Educacion estos cientos de firmas recogidas hasta el momento.

En nombre de Sortzen, queremos interpelar directamento a las responsables del Departamento, para que no hagan mas larga esta situacion. Les queremos recordar que nuestras escuelas quieren ser inclusivas, sin dejar fuera ni atras a nadie; son escuelas unidas a la vida socio cultural de un barrio o pueblo, construidas en auzolan, barrio, familias y pueblo. Es por ello que queremos dejar claro que el dinero no puede ser excusa, y que el curso que viene en segundo de primaria de Bernart Etxepare se necesita abrir una tercera linea, pues se abre, y punto. Asi lo necesitan en el centro, asi lo necesitan en el barrio. De la misma manera que necesitan una cubierta para el patio de la escuela de San Frantzisko, poniendo en practica la soberania educativa, con el objetivo de la Escuela Comunitaria del Buen Vivir.

 

Nota informativa de la familia:

SOMOS DEL BARRIO Y QUEREMOS HACER VIDA EN EL BARRIO

Somos una pareja de la Txantrea y en el último año estamos viviendo una

situación bastante desagradable debido a la escolarización de nuestro txiki.

Todo comenzó en el mes de mayo de 2016. Por circunstancias familiares

tomamos la decisión de dejar el pueblo donde vivíamos y regresar al barrio.

En la Txantrea vive toda la familia desde siempre y nosotros es donde

habíamos comprado nuestra nueva vivienda. En ese momento, y antes de ir a

educación, visitamos el centro Bernart Etxepare y nos atendieron muy bien.

Nos advirtieron de que para el curso primero de primaria justamente

quedaba una plaza libre. Así que fuimos a educación en ese mes y nos dijeron

que el plazo de matriculación había finalizado y que hasta septiembre no se

podía hacer nada. De forma que, en septiembre hicimos el papeleo y

solicitamos el centro Bernart Etxepare para que estudiara nuestro hijo.

Nuestra elección estaba basada en varios criterios: la cercanía (tanto de

nuestra casa como de la de los abuelos tenemos 2 minutos andando a la

ikastola) y el funcionamiento del centro. Este motivo, además, no es nada

ajeno a nosotros, puesto que la ama del txiki es ex-alumna de este centro.

FRUSTRACIÓN INESPERADA: EN EDUCACIÓN NO TIENEN EDUCACIÓN

Las gestiones habituales de matriculación se convirtieron en una pesadilla, en

una frustración continua e inesperada puesto que a nuestro txiki le

denegaron el acceso a estudiar en su barrio porque estábamos dos familias

interesadas en el centro y solo había plaza para una.

Este es un argumento que no alcanzábamos a entender ya que en Etxepare

hay aulas libres. Además, nuestra solicitud se dio con margen de sobra para

poder  abrir una línea más de ese curso, y que haya tres clases en lugar de

dos.

 Seguimos nuestro camino de puertas cerradas, fuimos a educación y allí el

primer paso fue una falta de educación. Nos contestaron de muy malos

modos diciéndonos que no éramos un caso especial sino unos más que se

quejaban y lo que teníamos que hacer era elegir otro centro para nuestro

hijo”. Con el portazo nos fuimos del departamento, reclamamos que se

revisara el caso y estuvimos tres días esperando a la respuesta de si lo

aceptaban en Bernart Etxepare.

 

CON EL CURSO COMENZADO TUVIMOS QUE MATRICULARLO

“PROVISIONALMENTE” EN EZKABA

 Faltaba un solo día para que el curso 2016-2017 comenzará y recibimos la

respuesta definitiva: nos contestaron que no iban a hacer nada porque

estaban los presupuestos cerrados. Es decir, no estaban dispuestos ni a

ampliar el ratio a 25 alumn@s, ni a abrir una línea nueva que favorecería a

todas las familias del centro. No nos dieron ninguna alternativa. El día 7 de

septiembre comenzaban las clases y nosotros seguíamos llamando a

educación para decir que habían empezado el curso y nosotros no teníamos

centro escolar para nuestro hijo. Nos decían que tendríamos que esperar una

semana para que nos asignaran una plaza. Insistimos mucho en que no

queríamos esperar tanto, y finalmente nos mandaron a estudiar al centro

Ezkaba de Antsoain el día 8. Tuvimos que acatar, claro, porque en algún sitio

tenía que estudiar. Eso sí, nos dijeron desde el departamento de educación

que el año que viene solicitáramos de nuevo dentro del plazo ordinario el

cambio de centro porque en el mes de septiembre los presupuestos están

cerrados y no se puede modificar nada. No obstante, el curso siguiente con

las nuevas solicitudes si se podría hacer algo como una línea nueva u otras

alternativas con los presupuestos todavía por confeccionar. Mentira.

PROVISIONAL PARA SIEMPRE: ESTE AÑO TAMPOCO NOS DEJAN IR A

B.ETXEPARE

Así que con todo lo que conlleva, matriculamos a nuestro hijo en Antsoain

con la intención de, al año siguiente, hacer la inscripción dentro del plazo y

con los presupuestos por hacer. Hicimos la pre-matrícula para segundo de

primaria convencidos de que el departamento de educación abriría la tercera

línea en Bernart Etxepare. Convencidos de que cumplirían la palabra y de que

el traslado sería posible. Pues no.  En marzo de 2017, dentro de los plazos

establecidos, la respuesta de educación ha sido que siga estudiando donde

ya ha empezó, es decir, en Antsoain y no en su barrio de la Txantrea.

Esta vez sí, nuestra tristeza es enorme. Prácticamente vemos B.Etxepare

desde nuestra ventana y otra vez nos cierran la puerta del centro que

conscientemente elegimos para nuestro hijo. Esta vez no existen excusas de

que no cumplimos con los plazos. Esta vez no hay razón. Nos sentimos

desolados y sin fuerzas. Solo esperamos que nos ayudéis a que nuestro txiki

viva y estudie en el barrio. No es un capricho, es un derecho.

Mila esker por escucharnos, por entendernos.